Micronutrientes y su consumo

<p>Micronutrientes farmaquimicasur </p>

 Micronutrientes en la dieta europea

 

Los micronutrientes son sustancias que el organismo requiere en cantidades minúsculas para crecer, desarrollarse y mantenerse con salud.

La alimentación se ha convertido en una causa fundamental de enfermedades y de patologías –obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes…– que generan gastos extraordinarios, en la atención sanitaria.

Los expertos consideran que, a pesar de que en la actualidad las políticas europeas de nutrición se centran básicamente en abordar los problemas de exceso en el consumo, no se sabe mucho sobre la ingesta óptima de micronutrientes en toda la región.

Un grupo de investigadores del Instituto Internacional de Ciencias de la vida  (ILSI Europe, por sus siglas en inglés) evaluó la baja ingesta de 17 micronutrientes en ocho países europeos: Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Polonia, Reino Unido y España.

<p>ácido fólico</P>El trabajo, que compara los  datos de encuestas dietéticas representativas de los distintos territorios, subraya que de los 17 compuestos analizados existe una gran prevalencia de ingestas ‘mejorables’ de varios micronutrientes, especialmente hierro, calcio, zinc, vitamina B1 (tiamina), vitamina B2 (riboflavina), vitamina B6, vitamina D y ácido fólico.

“En el caso de las vitaminas, los bajos niveles de consumo en todos los grupos de edad y sexo no son de riesgo salvo para la vitamina D”, continúan los expertos. Sin embargo, para los minerales, el riesgo de una ingesta insuficiente es mayor en grupos dependiendo de la edad.


Los micronutrientes en la dieta española

 

La dieta actual española es de tipo occidental, cada vez más apartada del patrón alimentario mediterráneo.

De todos los valores analizados se puede concluir que la media del consumo de micronutrientes supera el 80% de las ingestas dietéticas de referencia, excepto en el caso del zinc, hierro en mujeres en edad fértil, vitamina A, vitamina D y ácido fólico, en los que se podría considerar que existe una toma inadecuada.

Según concluya la encuesta de la AESAN, “la dieta actual española es de tipo occidental, cada vez más apartada del patrón alimentario mediterráneo, aunque dicha separación es menor de lo que cabría esperar gracias al alto consumo de pescado de la población”.

La dieta mediterránea aporta innumerables vitaminas y minerales que ayudan a cubrir todas las necesidades nutricionales del organismo.Las verduras y frutas aportan potasio, magnesio, vitamina A, ácido fólico; las legumbres, hierro, potasio y calcio; los frutos secos, magnesio, calcio y fósforo; los cereales integrales, fósforo y vitaminas del complejo B; los lácteos, calcio, fósforo, magnesio, zinc, yodo, potasio, vitaminas A, D, B2, B12; y los pescados o carnes magras – preferentemente blancas-, hierro, vitamina B12.

Los datos muestran ingestas muy bajas de verduras, hortalizas, frutas y sus derivados, consumos bajos de cereales principalmente refinados y una alta ingesta de carnes y sus derivados y de productos elaborados con alto contenido en sodio, grasa y azúcares añadidos.

Fuente SINC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *